Video: Monos desconsolados enjaulados, encadenados y atormentados en la industria del coco

 

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6 de julio de 2020

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Video: Monos desconsolados enjaulados, encadenados y atormentados en la industria del coco

Una explosiva investigación de PETA Asia, narrada por Peter Egan, revela que sufridos monos son forzados a recolectar cocos en sucias granjas

Madrid – La primera investigación encubierta de PETA Asia acerca del uso de monos en la industria del coco en Tailandia, narrada por la estrella de Downton AbbeyPeter Egan, revela que los monos corrían en círculos amarrados a cortas cadenas, estaban confinados en jaulas estrechas bajo la lluvia y eran forzados a trepar a los árboles y recolectar cocos para la leche de coco vendida por importantes marcas como Chaokoh y Aroy-D. Tras la investigación de PETA Asia, más de 15,000 tiendas ya no comprarán productos de estas marcas y la mayoría ya no comprará ningún producto elaborado con cocos recolectados con trabajo de monos en Tailandia.

En el Reino Unido, Morrisons ha suspendido su suministro de Chaokoh en espera de investigación y OcadoWaitrose y Co-op se han comprometido a no vender ningún producto a sabiendas que provenga de trabajo de monos. Walgreens Boots Alliance (operador de Boots) se ha comprometido a no tener en stock Aroy-D y Chaokoh y a no vender a sabiendas ninguna marca propia de productos comestibles o bebibles de origen tailandés en sus locales en Tailandia, Reino Unido y EE.UU. Ahora, PETA está instando a grandes minoristas como Tesco, Asda, y Sainsbury’s a hacer lo mismo. Compañías internacionales como Cost Plus World Market de Bed Bath and Beyond han dejado de comprarle productos de coco a Chaokoh. Ahold Delhaize y sus marcas, incluidas Giant FoodFood LionStop and Shop, y Hannaford en EE.UU., así como Albert Heijn en los Países Bajos, también se han comprometido a dejar de comprar y vender productos de proveedores que sepan que usan trabajo de mono.

En julio de 2019, testigos de PETA Asia en Tailandia visitaron cuatro “escuelas de monos”, ocho granjas y una competencia recolectora de cocos, en la que los monos, supuestamente capturados ilegalmente siendo bebés, eran forzados a recolectar cocos para exportar a todo el mundo. Los animales exhibían en las instalaciones comportamientos estereotipados, indicativos de estrés extremo. Los monos eran encadenados a viejos neumáticos o confinados en jaulas apenas más grandes que sus cuerpos. Un mono en una jaula en la parte trasera de una camioneta sacudía reiteradamente su jaula en un vano y desesperado intento por escapar, y otro que gritaba amarrado a una cuerda trataba de huir frenéticamente de su manejador. Un investigador descubrió que a los monos que trataban de defenderse les podían llegar a extraer los dientes caninos.

“Estos animales curiosos y altamente inteligentes están privados de estimulación mental, compañía, libertad y de todo lo que daría sentido a sus vidas, solo para poder ser usados en la recolección de cocos”, dice la directora de PETA, Elisa Allen. “PETA pide que las personas decentes jamás apoyen el trabajo de monos, rechazando productos de coco de Tailandia”.

PETA se opone al especismo, que es una visión supremacista del mundo. Para más información, por favor visite PETA.org.uk.

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